Britney Spears: La estrella del pop que arrasó en América (y el mundo entero)

La niña de la América más profunda


El bebé Britney nació el 2 de diciembre de 1981 en McComb, Misisipi y creció en Luisiana. Ya sabes, ese estado pantanoso, el famoso «Blue Bayou» («el pantano azul») que cantó en una versión Linda Ronstadt, lleno de mosquitos y molestos caimanes. Nada predestinó a esta niña a convertirse en la celebridad que es hoy en día, a pesar de contar desde pequeña con una sólida base en baile y canto.

Pero hay que admitir que la niña tenía talento: a los 11 años arrasó en el casting de All New Mickey Mouse Club, un programa muy popular entre el público más joven de la época. Allí conoció a su futuro enamorado Justin Timberlake, atrapado también en la maquinaria de Disney.

En 1998, todos los adolescentes la escucharon por primera vez...


Volvemos al cole en 1998: el sonido de «Baby One More Time» resonaba en todos los Walkman (solo quien lo han vivido recordarán este dispositivo). Una chica adolescente con coletas bailaba como nadie en los pasillos de un instituto, y ¡fue un éxito! Su primer álbum, del mismo nombre, triunfó a lo ancho y largo del planeta. Se hizo de platino en tan solo un mes tras su lanzamiento y alcanzó el número uno en 15 países, convirtiendo a la joven Britney Jean Spears en un icono internacional.

A principio de los años 2000, la cantante sacó el tema «Oops! .... I Did It Again». El álbum homónimo vendió más de 20 millones de copias, 1,3 millones de copias solo en la semana de su lanzamiento. Apoyandose en la fuerza de sus ventas de discos, Brit' hizo a continuación una megagira, firmó contratos lucrativos con marcas famosas y lanzó un tercer álbum sobriamente titulado Britney. Para entonces, la jovencita de las profundidades de Luisiana ya había crecido bastante y dio un giro a temas más adultos con «I'm a Slave 4 U» («Soy tu esclava»).

Sabía hacer de todo y, hay que decirlo, era una increíble máquina de hacer dinero, así que se lanzó al cine con la película Crossroads. Fue un fracaso tanto comercial como de crítica y la tacharon de «fiasco». La canción de la banda sonora «I'm Not a Girl, Not Yet a Woman», escrita por Dido, pasará a los anales de la historia.

2003: La provocación


La América puritana estaba escandalizada, y su hija nativa, que había hecho un voto de castidad, se emancipó con su sonado primer escándalo sobre el escenario de los MTV Video Music Awards, donde apareció en vestido de novia cantando «Like a Virgin» y besando lánguidamente a Madonna junto a su eterna rival Christina Aguilera. En cuanto a la música, colaboró con Moby y R. Kelly, y se pasó a la música urbana con el astronómico éxito «Toxic». También empezó a escribir y componer para «Everytime».

La prensa amarilla diseccionó su vida privada y, en particular, sus relaciones sentimentales. Agotada, Britney acabó lesionándose en el plató de uno de sus vídeos musicales y se tomó, por fin, el primer descanso de su carrera.

Durante esta pausa, en 2005, apareció en su propio reality show junto al futuro padre de sus hijos y marido, el bailarín Kevin Federline, y continuó dando rienda suelta a la prensa rosa. El mundo entero examinó a la caótica pareja y se llegó a decir que la cantante sufría episodios bipolares y tenía ciertas adicciones. En 2007, se afeitó la cabeza entera y se convirtió en la bola de billar más famosa de la historia.

It’s Britney B***H


Admítelo, seguro que has gritado esta frase delante de tu mejor yogur escuchando la canción «Gimme More», incluida en su álbum Blackout, un nombre muy acertado. En septiembre de 2007, Britney Spears salió al escenario de los MTV Video Music Awards tambaleándose y sincronizando fatal los labios, pero aun así su álbum fue un éxito. En 2008, lanzó el álbum Circus, que incluye la famosa «Womanizer», e hizo una gira enorme (una de las más lucrativas de la historia), pero su estado mental siguió deteriorándose. Fue en este periodo cuando fue puesta bajo la tutela de su padre.

Brit' regresó en 2011 con la música electrónica de «I Wanna Go» y «Till The World Ends» de Femme Fatale, y continuó a un ritmo vertiginoso hasta 2013 con el lanzamiento de su 8.º trabajo, Britney Jean, que incluye la poética «Work Bitch». Al mismo tiempo, obtuvo una residencia de dos años en el famoso Planet Hollywood Resort & Casino de Las Vegas, que se prolongaría hasta 2017.

#FreeBritney


En 2018, se anunció a bombo y platillo una segunda residencia, pero al final se pospuso. En 2019, Spears anuncio otro aplazamiento, esta vez «por tiempo indefinido». Fue en este punto cuando empezaron a emerger los rumores de abuso por parte de su padre, ya que seguía teniendo el control de la colosal fortuna. En 2020, la cantante solicitó judicialmente la suspensión de la tutela, pero los tribunales se negaron y la prolongaron hasta 2021. Desde entonces, Brit' ha permanecido en silencio, apareciendo poco en público y compartiendo en Instagram solo algunas instantáneas de su vida familiar. Sus seguidores de toda la vida iniciaron el movimiento #FreeBritney en las redes sociales e hicieron un seguimiento de sus muestras más sutiles de aflicción, a la espera de que fuera «liberada» de las garras de su padre.

En la víspera de su 40.º cumpleaños, Britney Spears ha vendido más de 200 millones de discos en el mundo entero y te retamos a encontrar a una sola persona que no conozca alguna de sus canciones.
Foto de Vishnu R Nair de Pexels

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